¿Eres parte de la solución ecológica?

Existen unos hábitos comunes a los que no prestas atención, aunque podrían beneficiarte a ti y al ecosistema

El impacto medioambiental preocupa cómo será el mundo dentro de unos años, ese en el que vivirán (o lamentablemente sobrevivirán) los ciudadanos de la nueva era. La idea sería positiva si cada persona eliminara hábitos destructivos que perjudica a toda la humanidad. El futuro podría moldearse desde hoy, aunque no solo basta con reciclar la basura o ahorrar energía, es más como una filosofía, un estilo de vida. Es un trabajo a largo plazo que requiere de dedicación e inversión del tiempo. El cambio comienza por adaptar la modernidad al ambiente, utilizar las energías renovables, mantener un dieta saludable y disminuir el consumismo. Si quieres ser parte de la solución a continuación tienes algunas actividades para incluir en tu rutina.

Energía

– Desconecta los aparatos electrónicos que no estén en uso, como luces y calentador de agua.

– Abrígate para cubrirte del frío, y no te concentres en un centro de calefacción.

– Limpia y descongela a menudo la nevera.

– Abre ventanas para recibir aire fresco, o utiliza un ventilador.

– Apaga el fuego de la cocina minutos antes de preparar por completo los alimentos, para que el calor termine de cocerlos.

– Conversa solo lo necesario a través del teléfono.

– Instala bombillos ahorradores.

– Consume productos envasados en vidrio retornable, y no bolsas de plásticos ni latas.

– Entrega a donación la ropa que ya no te pongas.

– Trabaja con otros materiales ecológicos para la construcción que no sean de Policloruro de vinilo (PVC).

Agua

– Evita beber más después de haber saciado la sed.

– Prefiere depurar el agua corriente con un purificador para su consumo, en lugar de comprarla en botellas de plásticos.

– Asegúrate que los grifos no goteen tras cerrar la llave.

– Darse una ducha necesita alrededor de 95 litros de agua mientras que los baños 200 o más.

– Baja el agua del inodoro solo cuando sea necesario.

Transporte

– Recorre la ciudad a pies, en bicicleta o en transporte público.

– Revisa si el tubo de escape del carro no emite muchos gases.

– Cierra las ventanas del auto, apaga el aire acondicionado y conduce en baja velocidad para ahorrar el combustible.

– Sube y baja escaleras en lugar de usar los ascensores.

– Prefiere el comercio nacional para reducir la contaminación del transporte y contribuir al desarrollo del país.

Leonardo Blanco

@Leonardoblancog